QUE EL PUEBLO ENTIENDA (La Biblia y sus versiones)

Bendito don, el don de la palabra, de la comunicación, de la palabra hablada y escrita, el medio que Dios eligió para dejar plasmado su mensaje, su historia, su revelación. Desde el momento en el que fueron las primeras expresiones del Génesis, Dios ha estado narrando y dando pauta a su plan de redención, el cual tiene como fin que todos seamos testigos de su gran gloria y poder, de que Él es el único Señor, de que Él es juez y abogado al mismo tiempo y que no existe nada de lo creado que pueda competir con su belleza y majestad.

En una ocasión Felipe, uno de los discípulos, fue llevado por el Espíritu Santo a un camino donde tuvo un encuentro con una persona que iba de viaje, en el momento que lo vio se percato de que el hombre, quien era un etíope, iba leyendo en voz alta el libro del profeta Isaías. El relato completo está en el libro de los Hechos en el capítulo 8 del versículo 26 al 39 y en el 30 es donde Felipe hace esta pregunta: “¿Entiendes lo que estás leyendo?” él, en pocas palabras, respondió que no, de manera que Felipe comenzó a predicarle el evangelio desde esa misma escritura.

Así que, siendo este el medio para conocerle, la redacción, la lectura y la comprensión lógica son tareas que los cristianos estamos llamados a impulsar. De forma que el mensaje que predicamos sea lo más entendible para todas las personas, de toda edad, de todo tipo y de cualquier estrato social. El cristianismo ha pasado por diferentes etapas a través de la historia de la iglesia, en algunas la ignorancia ha sido exaltada, y en otras, es tan académico que se vuelve excluyente para aquellos que no han tenido la oportunidad de tener una escolaridad muy alta. Por ello ha sido de suma importancia las traducciones de las escrituras a los diferentes idiomas y dialectos, dando como resultado diferentes versiones que no cambian en esencia sino solo en el lenguaje.

La tarea es que todo el pueblo oiga.

Desde el momento en que la persecución entre los primeros cristianos comenzó, ellos tuvieron que salir de Jerusalén y el mensaje de Jesús ya no sería solamente para los judíos sino que ahora sería una noticia que llegaría a los oídos de los demás pueblos “hasta el fin de la tierra” y para este momento los únicos escritos que existían eran los del Antiguo Testamento que estaban en Hebreo y Arameo, después entra en escena el Griego Koiné que es el idioma escogido por los autores del Nuevo Testamento y esto por el hecho de que desde el momento en el que el evangelio comenzó a extenderse por las regiones aledañas a Israel, la mayoría de las culturas tenían precisamente una influencia griega y es interesante que ellos escogieran esta forma de escritura ya que era un idioma “común” y sencillo que todos entendían, desde aquí vemos como la preocupación de los escritores como Pablo, no era dar una impresión de erudito (aunque ciertamente lo era) sino de dar a conocer el mensaje del evangelio y sus frutos, y que todos pudieran comprenderlo de manera clara.

Después, si investigamos en la historia, veremos que el Antiguo Testamento también fue traducido al Griego Koiné y de aquí en adelante ocurren grandes eventos, como los concilios, donde se determinaría el Canon bíblico.

El punto es que, en el corazón de las traducciones y su motivación principal, está la siguiente premisa: que todos oigan. Y debemos de estar agradecidos por el hecho de que tanto en su escritura como en su traducción el papel principal lo ha tenido Dios mismo a través del Espíritu Santo, inspirando y dando la inteligencia necesaria para la difícil labor de traducción.

Existe mucha historia que te invitamos a investigar, es muy interesante y abrirá aún más nuestra mente a la necesidad de ser comprensibles en nuestro mensaje, el cual consideramos que debe ser escuchado por todos.

La versión más famosa en México

Todos sabemos cuál es, es seguro que en toda América Latina lo sigue siendo, la Reina – Valera 1960, la historia de esta biblia también es interesante y surge como parte del deseo que hemos estado analizando de que las personas, en este caso, en España principalmente, la audiencia escuchara sermones en su propio idioma, esto dentro del movimiento de la reforma protestante, ya que por esos tiempos la misa católica era dada en una versión que estaba en latín y era obvio que la gente entraba en blanco y salía en blanco.

La primer traducción completa de la Biblia al castellano hecha directamente de los idiomas originales la realizó Casiodoro de Reina, un monje de la orden de San Jerónimo convertido al protestantismo, en un periodo de 12 años y fue publicada el 28 de septiembre de 1569, esta Biblia también es conocida como la Biblia del Oso ya que en su portada tenía la imagen de este animal queriendo alcanzar un panal de miel colgado en un árbol. Años después Cipriano de Valera, también monje de la orden de San Jerónimo, hizo una revisión de la Biblia del Oso y esta fue publicada con el nombre de La Biblia del Cántaro, es a partir de aquí que esta versión comienza a ser conocida como Reina – Valera, sobre la cual se han hecho más revisiones a través de los años. La RV60 fue llevada a cabo por un grupo de biblistas hispánicos de diferentes denominaciones cristianas tomando en cuenta las observaciones de distintos pastores y laicos de España y América Latina.

Tiempos cambiantes, lenguaje distinto

Sin duda, los que ya tenemos más tiempo en el cristianismo nos sentimos muy identificados con la RVR60, incluso es posible que la mayoría de los versículos que conocemos de memoria sean de esta versión. Pero no se puede negar que en México el lenguaje a cambiado demasiado, de hecho, desde hace mucho tiempo no utilizamos los pronombres personales como “vosotros” y no conjugamos los verbos como en el castellano, por ejemplo, los españoles dicen: “vosotros vinisteis” y los mexicanos decimos “ustedes vinieron”, así que, aunque no parezca gran cosa, recuerda que lo que necesitamos es tener claridad en lo que leemos y ciertamente esto en ocasiones puede crear confusiones, por ello es que han surgido nuevas traducciones de la Biblia más acordes al lenguaje que nosotros comprendemos mejor, con palabras más usuales en el diario vivir. Algunas de las que se han empezado a usar más son La Biblia Dios Habla Hoy (1979), La Biblia de las Américas, Nueva Versión Internacional (1999), La Traducción al Lenguaje Actual (2003) y la Nueva Traducción Viviente (2009).

Sea cual sea la versión que estemos utilizando, lo importante es leerla y es válido utilizar diferentes versiones y compararlas una con otra, para que nuestro conocimiento sea más amplio y podamos ser mejores comunicadores de la verdad de Dios ¡Cuéntanos! ¿Cuál utilizas más tu?

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s