LO QUE NO SABÍAS SOBRE EL ESPÍRITU SANTO

Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Gálatas 5:22

La doctrina del Espíritu Santo es una de las más ricas en su contenido teológico. Él es la presencia poderosa de Dios. Por ser Espíritu no podemos verlo, pero si tenerlo, sentirlo, ser llenos y dirigidos por él.

Las Sagradas Escrituras enseñan que el Espíritu Santo es la tercera persona del trino Dios (Mateo 28:19; 2ª Corintios 13:14).

Es el agente en el trabajo providencial de Dios en la esfera moral, y en las áreas de historia y relaciones éticas (Génesis 6:3; 1º Samuel 16:14; Salmo 51:11; cf. Isaías 4:4; 30:1; 63:14; Ezequiel 1:12, 20).

Es la presencia personal del Dios todopoderoso en todo creyente verdadero.

Es tan Dios como Dios el Padre y tan Dios como Dios el Hijo

(Mateo 28:19; 2ª Corintios 13:14).  Dios es el Espíritu Santo (Juan 4:24).

austin-thesing-26726

El Espíritu Santo mora en los creyentes auténticos (Romanos 8:1-27; 1ª Corintios 6:19), les otorga dones espirituales (1ª Corintios 12:4), y produce en ellos el fruto del Espíritu (Gálatas 5:22, 23). Ser llenos del Espíritu Santo, la bendita presencia, de Dios (Efesios 5:18) significa que Cristo vive plenamente en uno (Romanos 8:9, 10).

La enseñanza respecto al Espíritu Santo ha sido descuidada y distorsionada en nuestras iglesias; pero según lo que uno lee en el Nuevo Testamento, el tema merece cuidadosa atención.

Y es por eso que hoy vamos a tocar el tema del Espíritu Santo como una persona divina, ya que hay muchos grupos, religiones, sectas, personas que han cometido el error de considerar al Espíritu Santo como una “fuerza” o un “poder” impersonal por el cual Dios actúa en la vida de los hombres, por ejemplo, la secta de los Testigos de Jehová, ellos tienen está idea.

Quienquiera que hable del Espíritu Santo como “eso” es porque no ha recibido una correcta instrucción o simplemente no sabe discernir.

¿Pero que hace que esto grupos piensen de ésta manera?

Dichos grupos mezclan las operaciones del Espíritu Santo con Su persona, es decir, al encontrar ilustraciones acerca del Espíritu Santo como “aliento”, “fuego”, “unción”, o “agua”, concluyen que el Espíritu Santo no puede ser una persona.

Sin embargo, al acudir a las Escrituras se encuentra una clara diferencia entre la persona del Espíritu Santo y sus poderosas obras, dando evidencia de la personalidad que le caracteriza y no simplemente como un “influjo” sin carácter o personalidad propia.

¿El Espíritu Santo tiene personalidad? Claro que la tiene, aunque no tiene un cuerpo de carne, pero la personalidad es la parte de nuestro ser en donde residen la inteligencia, los sentimientos y la voluntad.

  • Inteligencia: 10 Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. 1ª Corintios 2:10-11. (Romanos 8:27)

Es una persona porque posee intelecto, que conoce las cosas profundas de Dios y nos la revela.

  • Sentimientos: Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. Efesios 4:30.
  • Voluntad: Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere. 1ª Corintios 12:11.
  • Amor: Pero os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que me ayudéis orando por mí a Dios. Romanos 15:30
  • Aprecio: Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. 2 Timoteo 1:7

Otras personalidades:

El Espíritu Santo como Persona también puede pastorear (Isaías 63:14), revelar (2da. de Pedro 1:21), enseñar (Juan 14:26), hablar (Hechos 10:19), atestiguar (Gálatas 4:6), interceder (Romanos 8:26), hablar (Apocalipsis 2:7), testificar (Juan 15:26) y ordenar (Hechos 16:6-7).

Por otro lado, las construcciones gramaticales en pasajes como Juan 14:26, en el cual, se incluye el artículo “ekeinos” para denotar un pronombre personal masculino, remarcan la personalidad del Espíritu Santo.  Además de ello, es llamado “Abogado” y “Consolador” refiriéndose a labores propias de una Persona.

Al Espíritu Santo se le dan títulos que implican la personalidad:

Romanos 8:14          –                  “El Espíritu de Dios”

Romanos 8:9           –                  “El Espíritu de Cristo”

Gálatas 4:6             –                  “El Espíritu de su hijo”

Juan 16:13              –                  “El Espíritu de verdad”

Hebreos 10:29         –                  “El Espíritu de gracia”

Romanos 8:2           –                  “El Espíritu de vida”

Al Espíritu Santo se le designa como persona: El uso enfático del artículo “el”

Juan 14:26              –                  “El Espíritu Santo”

Juan 15:26              –                  “El Espíritu Consolador”

Juan 16:13              –                  “El Espíritu de Verdad”

El Espíritu Santo es Dios mismo.

Al igual que en el caso de su personalidad, la deidad del Espíritu Santo ha sido negado por grupos sectarios a lo largo de la historia del cristianismo, aun existiendo gran cantidad de evidencias en la Escritura que presentan al Espíritu Santo como parte de la Deidad.

Algunas de estas evidencias tienen que ver con cualidades que solamente Dios puede tener, y que son propiedad del Espíritu Santo también, tales como la Eternidad (hebreos 9:14), la Omnipresencia (Salmo 139: 7-10), la Omnipotencia (Lucas 1:35), la Omnisciencia (Isaías 40:13 y 1era. de Corintios 2: 10-11) y la Santidad (Romanos 1:4).

Otras evidencias tienen que ver con su actuar en la historia de la humanidad, tal como en la Creación (Génesis 1:2 y Salmo 104:30), el dotar de vida al hombre (Job 33:4), el dotar de sabiduría y habilidades al hombre (Éxodo 31:3) y la revelación de verdades divinas a los profetas del Antiguo Testamento (Ezequiel 2:1-2).

Una evidencia más se muestra cuando en el Antiguo Testamento la frase “Espíritu de Jehová” tiene la misma connotación que “Jehová” (Isaías 30:1, Isaías 40:13 y Ezequiel 3:14).  En el Nuevo Testamento se adjudica al Espíritu Santo, palabras que fueron pronunciadas por “Jehová” en el Antiguo Testamento (Hechos 28:25-27 en cumplimiento de Isaías 6:8-10).

El Espíritu Santo es una persona divina.  “Es la presencia personal de Dios en la vida de cada creyente verdadero.

La iglesia disfruta cada día, de manera permanente a Dios por medio de Jesucristo en la presencia del Espíritu Santo.   El Espíritu Santo no es una energía, ni una fuerza activa, es la presencia poderosa del Dios eterno. El convence al hombre de pecado y por medio de la conversión a Cristo lo introduce al reino de Dios, el cual se vive en la iglesia.  El creyente disfruta ahora de la totalidad de Dios en la presencia del Espíritu Santo.

El creyente debe dejar que el Espíritu Santo lo llene y lo guíe cada día a realizar la voluntad de Dios, la cual es buena, agradable y perfecta.

Cada una de las emociones y de los hechos que hemos señalado son propios de una persona. El Espíritu Santo no es una fuerza impersonal, como lo es la gravedad o el magnetismo. Es una Persona, con todos los atributos de la personalidad. Pero no es solamente una Persona; también es divino, como tal debemos de conocerlo.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s